Experiencias fuera del Cuerpo

EXPERIENCIAS FUERA DEL CUERPO
Por Jon Aizpúrua de su libro “Historia de la Parapsicología”, 
Ediciones CIMA.

Con la moderna y sugestiva denominación de Out of the Body Egperiences 
(OBE en el uso abreviado), vienen estudiándose aquellos fenómenos 
tradicionalmente conocidos como desdoblamiento 0 bilocación, de los 
cuales hay tantas crónicas y referencias hagiográficas en la historia.

Es notable la universalidad de las creencias antiguas y modernas, 
orientales y occidentales acerca de los viajes astrales. En la 
literatura de todos los pueblos abundan las referencias sobre ellos.

Una creencia común a algunas culturas es que el cacique, gurú o chamán 
puede dejar su cuerpo a voluntad, tomar informaciones útiles para su 
comunidad en la región de los espíritus, y acompañar las almas de los 
muertos al mundo de los antepasados. PLATON (La República, libro X) 
relata la historia de ER, un soldado que fue dado por muerto en un 
combate, y luego de diez días, cuando recogían los cadáveres 
descompuestos, volvió a la vida y narró su experiencia, según la cual, 
sintió que salía de su cuerpo y que se encontró con otros espíritus en 
diferentes condiciones, hasta que retornó a la vida corporal.

Un estudio acerca de la creencia en los viajes astrales fue publicado 
en 1978 por el Dr. DEAN SHIELS, profesor de la Universidad de 
Wisconsin, y arrojó esta información: en 70 culturas no occidentales, 
el 95% de sus pobladores creen en esas manifestaciones. En el seno del 
catolicismo se admite que algunos de sus santos poseían esta facultad 
como san ANTONIO DE PADUA, ALFONSO MARIA DE LIGORIO de quien se cuenta 
que estando preso en la ciudad de Arezzo, el día 17 de septiembre de 
1774 entró en profunda somnolencia y a la vez, varios testigos 
informaron haberlo reconocido entre las personas que se encontraban 
alrededor del lecho mortuorio del Papa CLEMENTE XIV.

OBE incluye todas las situaciones, espontáneas o deliberadas, en que 
la conciencia de un individuo se proyecta fuera de los límites 
corporales. La mayoría de personas que las han experimentado, se 
encontraban descansando o durmiendo, o también cuando estaban 
gravemente enfermas, inmediatamente después de un accidente o en la 
mesa de operaciones.

Según SYLVAAN MULDOON (1903-1971) y HEREWARD CARRINGTON, autores de 
una muy conocida obra sobre este asunto, se trata de la salida del 
cuerpo astral fuera del cuerpo físico, ocasionando que el sujeto pueda 
contemplar el mundo exterior desde una posición separada completamente 
de él y se encuentre simultáneamente en dos lugares distintos. MULDOON 
era capaz de inducir la experiencia a voluntad y gozó de la reputación 
de ser el “viajero astral” más famoso. Ellos pusieron de manifiesto 
que a pesar de la variedad de sensaciones sufridas en las experiencias 
extracorpóreas, hay muchas similitudes en los relatos: las personas 
flotan sobre su cuerpo físico al cual ven desde una perspectiva 
superior; se perciben a sí mismas como poseyendo un cuerpo sutil y 
luminoso que es una réplica del físico; viajan velozmente a diversos 
lugares; ven luces, túneles o entidades espirituales; guardan 
recuerdos claros de lo que les ocurre en ese trance y al regresar e 
incorporarse a su cuerpo tienen la sensación de un choque.

Algunas de las mejores experiencias de proyección consciente aparecen 
relatadas por la médium EILEEN GARRETT en su libro autobiográfico. En 
una ocasión se trasladó psíquicamente desde su habitación en Nueva 
York hasta un lugar en la isla canadiense de Terranova, concretamente 
al domicilio de un médico que había planificado la prueba. Describe 
como pudo ver los detalles de la casa, del jardín y del mar. Dentro de 
esa casa, estaba consciente de que su cuerpo permanecía en Nueva York. 
Observó al médico y notó que tenía un vendaje en la cabeza, y se 
comunicó telepáticamente con él. Concluido el desdoblamiento, escribió 
todos sus recuerdos y lo envió al doctor por correo urgente. Al día 
siguiente recibió un telegrama del doctor, donde describía el 
accidente que había sufrido antes del experimento y la forma del 
vendaje. Todo lo escrito por EILEEN GARRETT coincidía perfectamente 
con los hechos.

El Dr. ARTHUR ELLISON, profesor de ingeniería eléctrica en la City 
University de Londres y ex-presidente de la SPR en dos períodos, 
diseñó un sistema para demostrar la realidad de la proyección 
extracorporal y su diferenciación de una percepción de tipo telepático 
o clarividente, que consiste en una caja con circuitos eléctricos que 
generan números al azar, no conocidos por el experimentador y ubicados 
de tal modo que solamente una persona que realmente estuviese frente a 
ellos podría nombrarlos.

A partir de 1971, el Dr. KARLIS OSIS (n. 1917), conocido parapsicólogo 
contemporáneo, de origen letón y nacionalizado norteamericano, estudió 
el desdoblamiento en el psíquico INGO SWANN, quien posee esa facultad 
desde niño. De pocos años SWANN fue operado de las amígdalas, y luego 
de ser anestesiado, sintió que se separaba de su cuerpo, vio toda la 
operación y la describió posteriormente. SWANN ha probado en 
reiteradas ocasiones que es capaz de mirar objetos muy distantes de su 
campo focal, “como si estuviera en un lugar al cual hubiera proyectado 
su ser espiritual”.

OSIS experimentó también, en trabajos para la ASPR en New York, con el 
sensitivo ALEX TANAOUS, y pudo determinar que en aquellas pruebas que 
resultaban acertadas, en las cuales el sujeto había identificado 
correctamente objetos situados en otra habitación, un detector 
mostraba un aumento en la frecuencia de las vibraciones respecto a 
aquellas pruebas en que la información no era correcta, ocurriendo 
todo como si en los momentos en que el sujeto acertaba, era porque 
efectivamente se encontraba en aquella habitación y su presencia 
psíquica era detectada por el aparato.

El Dr. CHARLES TART, psicólogo y parapsicólogo de la Universidad de 
Virginia, ha realizado estudios y experimentos en laboratorio sobre la 
OBE. En una de estos, verificó que una joven que solía tener 
experiencias extra-corpóreas durante el sueño, y a la cual había 
conectado electrodos para registrar las ondas cerebrales, fue capaz de 
leer correctamente un número de varios dígitos que se encontraba fuera 
por completo de su ángulo visual.

En un trabajo para la ASPR señaló estas conclusiones generales:

– Constituye un fenómeno universal a lo largo de toda la 
historia. Se ha presentado en todas las épocas y regiones del mundo. 
No guarda relación con la edad, el sexo, la raza, la creencia 
religiosa o filosófica o el nivel cultural de los sujetos.

– Generalmente, son experiencias que sólo ocurren una vez en una 
vida y en circunstancias especiales.

– Son experiencias profundas que radicalmente afectan las 
creencias del individuo acerca de la supervivencia y de la posesión de 
un alma. 

– La experiencia es “extremadamente gozosa” para todos los que 
la han tenido.

– Las descripciones de acontecimientos experimentados en lugares 
distantes son correctas y más precisas de lo que podría esperarse si 
fuesen mera coincidencia.

ROBERT CROOKALL es una de las mayores autoridades en la actualidad 
sobre estos fenómenos de la OBE, y ha señalado con sus respectivas 
características dos grandes categorías: naturales, que pueden ocurrir 
espontáneamente en casos de enfermedades, sueño natural, 
visualización, relajación o meditación o hipnosis y provocadas, por 
múltiples factores exógenos, como emociones violentas, estrés, 
accidentes, impulsos reprimidos, torturas, drogas, anestésicos, etc. 
Según este investigador inglés hay varias características típicas 
comunes en las experiencias OBE: La sensación de abandonar el cuerpo 
físico a través de la cabeza; una situación momentánea de extravío o 
pérdida del conocimiento; flotación por encima del cuerpo; otro 
momento de ausencia de conciencia en el proceso de retorno al cuerpo y 
cuando la vuelta es muy rápida un efecto como de choque.

En los últimos años, también se ha destacado como uno de los grandes 
conocedores del tema, tanto en la teoría como en la práctica, el 
médico brasilero WALDO VIEIRA, quien ha publicado dos libros, muy 
completos, bajo el rubro de la proyecciología.

En ellos se ocupa de exaltar las grandes posibilidades de la 
proyección consciente, de los preparativos y acciones físicas 
necesarias, las condiciones psicológicas, las diferencias entre el 
sueño, sonambulismo y desdoblamiento y otras cuestiones 
correlacionadas. En una de esas obras ha presentado un cuadro de 
caracteres diferenciales básicos entre el sueño común y el 
desprendimiento consciente, que muestra la naturaleza objetiva del 
fenómeno OBE:

“1. En el sueño ocurre una actividad mental habitual; en la 
proyección, la actividad mental trasciende en riqueza la propia 
vigilia.

2. En el sueño, el raciocinio integral no actúa con facilidad; en la 
proyección, se mantiene igual, y no es raro, que pueda expandirse más 
allá de las posibilidades ordinarias de la vigilia.

3. En el sueño, la persona no determina las imágenes oníricas a 
voluntad, sino que actúa a modo de espectador o semiespectador, de un 
evento que se desarrolla rebeldemente, sin control de su mente; el 
proyector dirige los actos del desprendimiento y dispone de capacidad 
decisoria como en la existencia humana.

4. En el sueño, la facultad critica queda ausente y se aceptan los 
acontecimientos y situaciones más absurdas con naturalidad, porque la 
conciencia no está suficientemente alerta para despertar el sentido de 
la atención; en la proyección, el juicio crítico se hace sentir 
siempre.

5. En el sueño, no se conserva el recuerdo secuencial de las imágenes; 
el proyector puede recordar los acontecimientos integrantes de la 
proyección en todos los pormenores.

6. En el sueño, -la autosugestión no funciona en la coordinación de 
las imágenes; en la proyección, puede determinar actos y 
acontecimientos extrafisicos.

7. En el sueño, la persona jamás comienza a soñar desde la vigilia; en 
la proyección, hay ocurrencias, con el mantenimiento de la conciencia 
absoluta de la vigilia, antes, durante y después del proceso, sin 
solución de continuidad.

8. En el sueño, no hay impresiones de una salida para fuera del cuerpo 
físico; en la proyección, la experiencia inicial del desprendimiento 
es fascinante y única.

9. Es muy difícil prolongar el sueño; en la proyección, se torna 
posible prolongar la estadía fuera del cuerpo físico.

10. En el sueño, las excitaciones sensoriales actúan en la producción 
de fantasías; en la proyección, pequeños toques en el físico 
inmovilizado provocan la interiorización del psícosoma (periespíritu) 
con la sensación inconfundible de atracción del cordón de plata.

11. El sueño no presenta el conjunto de factores psicológicos y 
extrafisicos comumes a la proyección consciente: grado de conciencia, 
sentido de libertad, bienestar, claridad mental, expansión del poder, 
deslizamiento, levitación, vuelo, y a veces, hasta euforia. 

12. En el sueño, las imágenes se presentan deformadas e irreales; en 
la proyección, las imágenes no se deforman.

13. En el sueño, las imágenes son de intensidad inferior a las de 
vigilia; en la proyección, alcanzan la mayor intensidad de todos los 
estados de conciencia.

14. El sueño, aunque con imágenes más débiles, tiene recuerdos más 
fuertes y fáciles, por ocurrir casi siempre, en el estado conciencial 
cerca de la conciencia, o, por lo menos, próximo al físico; la 
proyección, en tanto que imágenes más fuertes, tiene recuerdos o 
rememoraciones más débiles y evanescentes, por darse a distancia y sin 
la influencia directa del cerebro físico. Esta regla es una de las más 
notables paradojas de la proyección consciente: cuanto más prolongada 
sea la experiencia y más distante la excursión del psiquismo, más 
difícil será la rememoración”.

En 1976 ROBERT MORRIS sometió a una interesante prueba a STUART BLUE 
HARARY, un sensitivo que afirmaba ser capaz de salir de su cuerpo a 
voluntad.
En una habitación completamente cerrada a la cual se esperaba que 
HARARY se trasladara psíquicamente, se colocó un gato de su propiedad 
y con el cual estaba muy encariñado, con el propósito de observar las 
reacciones del animal ante la posible presencia de su dueño. Se 
solicitó al sensitivo que se proyectara solamente en un 50% de las 
experiencias. Los resultados fueron abrumadores: en TODAS las 
ocasiones en que HARARY manifestó haberse proyectado a la habitación, 
el gato se mostró tranquilo y feliz, es decir, produjo un 
comportamiento similar al que tiene cuando su amo está físicamente con 
él; en cambio en las oportunidades el que no hubo la proyección, el 
gato maullaba y se mostraba muy inquieto.

En la década de los 90 ha alcanzado cierta notoriedad la pareja dc 
escritores franceses ANNE y DANIEL MEUROIS-GIVAUDAN, ambos diplomados 
por la Universidad de Lille, con los relatos de “sus viaje: astrales 
por los universos sutiles que se encuentran más allá de nuestro mundo 
físico”. En sus libros Los Nueve Peldaños y Crónica de un 
Acompañamiento, describen minuciosamente las condiciones y 
características de sus desdoblamientos e incluso hacen el seguimiento 
de las fases que atraviesa un alma que se preparaba para reencarnar 
hasta identificarla posteriormente en el mundo encarnado; describen 
también casos de personas que se enfrentan a una muerte inminente y el 
abandono de su cuerpo material, y, valiéndose de la perspectiva que 
les proporciona encontrarse fuera de su cuerpo, les ayudan a morir en 
paz.

A pesar de tanto estudio y experimentación, los parapsicólogos no han 
encontrado todavía una explicación completamente satisfactoria para el 
fenómeno OBE. El debate se centra en dos interpretaciones: por una 
parte, están los que opinan que durante la proyección, la mente o 
conciencia trasciende las limitaciones físicas y en 
consecuencia “algo” sale del cuerpo físico, lo cual podría sumarse 
como una evidencia más en favor de la supervivencia espiritual después 
de la muerte; y por la otra, se encuentran quienes sostienen que nada 
sale del cuerpo y que se trata de ilusiones o alucinaciones. Algunos, 
dentro de una postura prudente y ecléctica, consideran que se trata de 
una forma particular de la ESP, sin entrar a discutir la causa que lo 
produce. El lector puede formarse su propia opinión consultando la 
numerosa bibliografía existente.

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