Artículo: Los Fluidos.

“Los Fluidos”
Artículo de Rafael Arias Martín

Es raro que en las diversas charlas o conferencias Espíritas, no se 
mencione la palabra “fluidos”, y probablemente varias veces, 
quedándose los asistentes con la sensación de que es algo abstracto, 
algo que se dice para designar alguna cosa sin poder determinarla.

Hoy vamos a intentar de manera sencilla conocer los fluidos, 
viéndolo como algo real y necesario.

De la palabra fluido, normalmente entendemos que son los líquidos y 
gases. La base no conocida de la materia, la cual puede presentarse 
en cuatro formas: pastosa, liquida, gaseosa y radiante.

Para el entendimiento espírita es mucho más, es todo lo que conlleva 
la materia, de la más pesada a la más etérea, variando en una 
multitud de formas, a fin de atender todas las necesidades físicas, 
químicas e inclusive, vitales de aquella. Entonces podríamos decir 
que no es sólo lo que vemos moverse en forma de liquido y gas, mas 
es la esencia o composición de esos líquidos y gases, y de todas las 
materias, inclusive aquellas aún inapreciable a nuestros 
instrumentos físicos o psíquicos.

En el Libro de los Espíritus, en la cuestión 22, pregunta Kardec:

P- Generalmente se define la materia: lo que tiene extensión, lo que 
impresiona nuestros sentidos y lo impenetrable; ¿son exactas estas 
definiciones?

R- Desde vuestro punto de vista son exactas porque habláis 
únicamente respecto de lo que conocéis; pero la materia existe en 
estados que os son desconocidos; puede ser tan etérea que ninguna 
impresión produzca a vuestros sentidos, y sin embargo continúa 
siendo materia, aunque no lo sería para vosotros.

El fluido Universal o cósmico  es el principio de los cuerpos 
ponderables y de los fluidos imponderables. Todo lo que conocemos 
por materia son transformaciones y variaciones del fluido universal. 
Por ejemplo, el oxígeno, el nitrato, el carbono son modificaciones 
del mismo fluido. Así como el fluido eléctrico, magnético y vital 
etc.

El fluido primitivo libre de cualquier modificación, es el punto 
opuesto de la materia tangible. El fluido universal sería 
considerado como el verdadero “átomo principio”, el protoplasma de 
la materia sólida, liquida y gaseosa.

André Luiz, en el libro Evolución en Dos Mundos, nos dice: “… El 
fluido Cósmico Universal es el plasma divino, aliento del Creador o 
fuerza nerviosa del Todo sabio. En ese elemento vibran y viven 
constelaciones y soles, mundos y seres como peces en el océano.

Nos dice en el mismo libro, “… que el fluido Cósmico es de 
naturaleza electromagnética.” Podríamos preguntarnos ¿pero de dónde 
viene esa fuerza electromagnética tan amplia, tan esencial en la 
organización del Universo, de los seres y de las cosas?

Salvador Gentile nos dice, en el libro Pase Magnético, “… Dios es 
la fuente primera de toda la vida y es de la irradiación de su campo 
magnético que se forma el campo magnético fundamental, donde hemos 
estado todos sumergidos y que mantiene la cohesión, la armonía y la 
vida efectiva de todos los astros que componen el Universo 
infinito.” Y es aquí donde se puede entender las palabras de Pablo 
de Tarso, en Hechos 17:28, cuando dice que en Dios nos movemos y 
existimos. En ese campo magnético fundamental, las Galaxias que en 
él están sumergidas, generan su propio campo magnético secundario, 
donde están presas las Constelaciones que se mueven a su alrededor y 
dentro de ese océano.

Las Constelaciones forman un conjunto de soles, identificados  de 
forma vibratoria, que se equilibran entre sí, en un mismo campo 
magnético propio, moviéndose juntos y agrupados en ese mismo océano.

Cada sol, que tiene su propio campo magnético, arrastra a su 
alrededor el conjunto de planetas que forman el cortejo, presos a su 
campo magnético. Cada planeta mantiene presos a sus satélites y, 
tanto los planetas como los soles, como las Constelaciones, como las 
Galaxias, todo está sumergido en el océano a que nos referimos, que 
representa el Campo magnético fundamental generado por la voluntad 
del Creador, de Dios nuestro Padre.

La materia está formada de partículas infinitamente pequeñas, 
indestructibles que se llaman átomos. A == PRIVATIVA – Tomo == CORTAR. 
Los átomos se agrupan en un número más o menos considerables para 
formar moléculas que se mantienen unidas por la fuerza de la 
cohesión.

Los átomos y las moléculas se separan unos sobre los otros por 
espacios relativamente enormes, por los cuales circula un fluido, un 
éter que, a su vez no es más que la materia en un estado más sutil.

El Fluido Universal sería considerado como el verdadero “átomo 
principio”, el protoplasma de la materia sólida, liquida o gaseosa.

El fluido cósmico circula libremente entre los espacios dejados por 
los átomos y moléculas, lo ínter penetra. La materia mental  a su 
vez ínter penetra la astral en las mismas condiciones.

En el libro de Héctor Durville, “Magnetismo Personal”, él nos dice 
que, para explicar como muchas formas de materia considerada, según 
su grado de división, pueden ocupar el mismo espacio, pone un 
ejemplo claro: Supongamos una cavidad cualquiera llena de piedras, 
éstas piedras representan la materia en sus diferentes estados, pero 
no ocupan todo el espacio que le es reservado, hay entre ellas 
huecos que pueden ser cubiertos de arena. Esta arena representaría 
la materia mental penetrando. El agua deja aún entre sus moléculas, 
espacios que pueden ser ocupados por el gas, de lo que se comprende 
que la materia mental puede, a su vez, ser penetrada por otra 
materia aún más sutil.

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