Artículo de Dr. Fabio Alberto Navas
El Espiritismo es la ciencia que trata de
la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus
relaciones con el mundo corporal. Es a la vez, una ciencia de
observación y una doctrina filosófica. Como ciencia práctica
consiste en las relaciones que se pueden establecer con los
espíritus, como doctrina filosófica, comprende todas las
consecuencias morales que se desprenden de semejantes
relaciones.
El Espiritismo, haciéndonos conocer el
mundo invisible que nos rodea y en medio del cual vivimos, las
leyes que lo gobiernan, sus relaciones con el mundo visible,
la naturaleza y el estado de los seres que lo habitan y, en
consecuencia, el destino del hombre después de la muerte, es
una autentica revelación en el sentido científico de la
palabra.
Origenes
El Espiritismo tuvo numerosos antecedentes.
El más celebre de éstos lo constituyen denominados hechos de
Haydesville sucedidos el 31 de marzo de 1848 en la aldea de
Haydesville, en el Condado de Wayne, cerca de Nueva York.
A través de las facultades mediúmnicas de
las hermanas Fox*, residentes en esa localidad se obtuvieron
las primeras comunicaciones comprobadas mediante el sistema
del código de golpes que permitía el diálogo con las
inteligencias desencarnadas o espíritus.
A partir de estos hechos, rigurosamente
verificados, se originó en Norteamérica un movimiento
denominado espiritualismo moderno al cual se vincularían
notables personalidades de la religión, la ciencia y la
política.
También se hicieron celebres los fenómenos
de mesas danzantes y parlantes , que tendrían amplias
repercusiones en Europa, especialmente en Francia, Inglaterra,
Italia, Alemania y España.
Históricamente se ubica el nacimiento del
Espiritismo como doctrina propiamente dicha, de carácter
científico, filosófico y moral, a partir del 18 de abril de
1857 con la publicación de la obra El Libro de los Espíritus,
codificada por el pedagogo francés Hipólito León Denizard
Rivail (Allan Kardec).
Este libro se constituyó en la base
fundamental a partir de la cual se desarrollaría la
elaboración teórica e investigativa que conformaría el cuerpo
doctrinario conocido como la Codificación Kardeciana integrada
por cinco libros fundamentales y otras tantas obras
introductorias y complementarias.
Los libros básicos de la Codificación
Kardeciana son: "El Libro de los Espíritus", (1857); "El Libro
de los Médiums", (1861); "El Evangelio según el Espiritismo",
(1864); "El Cielo y el Infierno", (1865) y "La Génesis, los
Milagros y las Predicciones según el Espiritismo", (1869).
Allan Kardec, pedagogo francés de formación
pestalozziana y de gran estructura científica y cultural,
(1804-1869) , fue el codificador del Espiritismo. Durante 15
años de rigurosa labor investigativa y experimental, se dedicó
a recopilar, analizar, seleccionar y sintetizar las enseñanzas
transmitidas por muchos espíritus de reconocida superioridad
moral e intelectual, a través de numerosos mediums de Francia
y otros países de Europa. De la organización temática de las
extensas informaciones transmitidas por los espíritus, fueron
surgiendo los libros de la codificación Kardeciana, en los que
se desarrollan temas de ciencia, filosofía, ética, religión,
derecho, antropología, psicología, sociología, astronomía,
medicina, arte, etc . Las enseñanzas transmitidas por los
espíritus fueron ampliadas por Allan Kardec a través de sus
propios comentarios, opiniones y observaciones.
Fundamentos y aspectos
El Espiritismo se basa en ocho principios
fundamentales, a saber:
1. La existencia de Dios como creador
universal.
2. La existencia e inmortalidad de los
espíritus.
3. La ley de la evolución.
4. La ley de la reencarnación.
5. La comunicabilidad de los espíritus a
través de la mediumnidad.
6. La ley de causa y efecto o de acción y
reacción.
7. La pluralidad de mundos habitados.
8. La fraternidad universal. (Ley de
justicia, amor y caridad).
Estos principios también son conocidos como
los postulados del Espiritismo y constituyen la fundamentación
científica, filosófica y moral de la doctrina espiritista,
contenida en las obras de Allan Kardec, y como en los libros
de los autores clásicos del Espiritismo que desarrollaron y
complementaron las enseñanzas sistematizadas por el pedagogo
francés.
Allan Kardec escribió: "El Espiritismo
se presenta con tres aspectos distintos a saber: el hecho de
las manifestaciones, los principios filosóficos y morales que
de ella emanan y la aplicación practica de tales principios. A
partir de esta definición se han establecido los tres aspectos
del espiritualismo científico, filosófico y moral."
El aspecto científico
comprende la fenomenología mediúmnica, las investigaciones
experimentaciones y comprobaciones, la demostración de la
realidad espiritual, la aplicación del método científico y la
determinación de las leyes que rigen los fenómenos psíquicos y
espirituales.
El aspecto filosófico
comprende el conjunto de explicaciones y respuestas que el
espiritualismo da ante los grandes interrogantes básicos e
históricos de la humanidad: Dios, Universo, el hombre, el
alma, la vida, el amor, el dolor, la verdad, el bien y el mal,
los orígenes, las finalidades, el destino, etc.
El aspecto ético o moral
se fundamenta en las enseñanzas y en la ejemplificación
vivenciada, dadas por el Maestro Jesús a la humanidad como
código de moral por excelencia de aplicación universal en el
ámbito personal, familiar y social.
El Espiritismo es considerado como la
tercera de las grandes revelaciones. La primera revelación
estuvo personificada por Moisés , la segunda por Cristo, la
tercera por nadie en especial. Las dos primeras son
individuales, la tercera es colectiva y está es una
característica esencial de gran importancia.
Es colectiva porque no se hizo ante nadie
en particular, no hay un profeta exclusivo. Los elementos de
la revelación espiritista fueron sembrados al unísono en gran
cantidad de sitios, revelados a infinidad de hombres de
condiciones sociales diversas y con diferentes grados de
instrucción.
Cada centro encontró en los demás el
complemento de lo que obtuvo, y el conjunto y la coordinación
de todas las enseñanzas parciales han integrado la doctrina
espiritista.
Objetivos
-Demostrar de manera objetiva, racional y
científica la realidad de la existencia y supervivencia de los
espíritus, de la Vida en el mundo espiritual, de sus
relaciones con el mundo físico y de las leyes que rigen los
fenómenos espirituales.
-Desarrollar y educar las facultades
mediúmnicas como instrumento que posibilita la comunicación de
los espíritus con fines edificantes, altruistas y positivos.
-Recibir informaciones y enseñanzas de
espíritus superiores a manera de orientación para la vida
personal, familiar y social de quienes hacen aplicación de
dichos mensajes.
-Ayudar a los espíritus sufrientes y
necesitados mediante el esclarecimiento dialogado que se les
puede hacer en momentos en que se comunican en las sesiones
mediúmnicas.
-Contribuir al mejoramiento y progreso
moral, social y espiritual de las personas en la medida en que
hacen adecuada aplicación de las enseñanzas doctrinarias del
Espiritismo.
-Esclarecer al hombre sobre las causas
profundas del mal, del dolor y de los sufrimientos propios de
la vida en la tierra, a la vez que le proporcionan las
enseñanzas y métodos adecuados para asumirlos y superarlos con
base en la práctica del bien, del amor, de la justicia y de la
caridad.
-Desarrollar actividades de enseñanza y
divulgación doctrinaria, asistencia social y asistencia
espiritual en favor de sus seguidores y de las comunidades en
que se hallan establecidos los centros y sociedades
espiritistas , que se constituyen así en instituciones de
beneficio público, sin animo de lucro.
La misión del Espiritismo
El Espiritismo está llamado a cumplir una
misión de carácter espiritual. Su papel es de esclarecimiento
al hombre sobre su naturaleza dualista: Espíritu (inmortal), y
cuerpo físico, (temporal). La enseñanza mediante la razón,
cuál ha sido su origen como ser, cuál es su objetivo en el
mundo y hasta donde marchan en la senda evolutiva.
El Espiritismo descorre ante la humanidad
el velo de las grandes verdades espirituales, ocultas durante
muchos siglos. Para ello emplea el razonamiento y la
demostración científica de sus postulados, sin dogmatismos ni
fanatismos. No emplea la fe ciega sino la fe razonada.
Al demostrar al hombre que Dios es la causa
suprema de todo cuanto existe, le hace comprender la
existencia de las leyes divinas o naturales que rigen el
universo y su necesidad de vivir en concordancia con estas
leyes.
Le enseña que el mal y el sufrimiento se
originan en la ignorancia espiritual del mismo hombre y del
abuso del libre albedrío. Entre esas leyes el Espiritismo
destaca la importancia y la necesidad de la Ley de Amor.
Otra finalidad del Espiritismo es llevarnos
a la comprensión de que mediante el amor y la verdad, el
hombre alcanzará su mejoramiento moral y un camino más corto
hacía el perfeccionamiento como espíritu.
Al demostrar la preponderancia de la
naturaleza espiritual sobre lo material, el Espiritismo está
llamado a desterrar al materialismo tanto en costumbres como
en ideologías, en que el hombre de la tierra se debate.
El Espiritismo es doctrina de consuelo,
esperanza y caridad para la humanidad sufriente y extraviada,
indicándole claramente el camino hacia la vida futura y hacia
los mundos superiores en los cuales reina el amor, la justicia
y la fraternidad.
El Espiritismo, doctrina revelada por los
espíritus superiores, tiene un objetivo primordial en nuestro
planeta:
Revivir e implantar el cristianismo puro con
todas sus consecuencias morales, sociales, por tanto, está
llamado a unificar todas las conciencias y corazones alrededor
del Evangelio de Jesús.
La moral espírita
Los principios morales que promulga el
Espiritismo se fundamenta en las enseñanzas morales legadas
por el Maestro Jesús a la humanidad, ejemplificadas a través
de su vida personal y de su comportamiento social.
La moral espiritista retoma la moral
cristiana en su más pura y profunda expresión, asumiéndola
como el código moral por excelencia, de aplicación universal,
apropiado para orientar la vida del hombre en todos los
aspectos, desde su vida interior hasta la convivencia con el
prójimo en todos los ámbitos. La moral espiritista se
fundamenta así en la Ley de Justicia, Amor y Caridad.
El Espiritismo ofrece las pautas de
conducta más adecuadas para el progreso y mejoramiento del
hombre dentro de los parámetros de equidad, respeto,
responsabilidad, fraternidad y caridad.
Las enseñanzas y pautas de comportamiento
que promulga la doctrina espiritista no tienen las
características de una imposición férrea o de ciega aceptación
, el Espiritismo les presenta en su característica de
enseñanzas sabias y superiores apropiadas para dirigir e
impulsar nuestra evolución espiritual quedando su aplicación
bajo la responsabilidad de cada persona, quien en virtud de la
Ley de Causa y Efecto asumirá las consecuencias de su buen o
mal comportamiento. Allan Kardec manifestaba que mediante el
espiritismo la humanidad habría de entrar en una nueva fase,
la del progreso moral.
También expresaba que esta doctrina poseía
un poder moralizador incalculable en razón de la finalidad que
asigna a todas las acciones de la vida y de las consecuencias
que nos demuestra respecto de la practica del bien y del mal.
No es Espiritismo
La doctrina espirita a través de sus
divulgadores , se viene esforzando para esclarecer a los
hombres sobre lo que es el Espiritismo , entre tanto hallamos
importante dar a entender algunas informaciones acerca de lo
que NO ES EL ESPIRITISMO:
-No es espiritismo el uso de amuletos,
higas, señales cabalísticas, rituales como ceremonias de
casamiento, bautizos, etc; vestidos especiales para el trabajo
espiritual, velas, saumerios y otros objetos de culto, comunes
a una serie de religiones.
-No es Espiritismo, el trabajo de
asistencia espiritual pago bajo cualquier forma. Los
trabajadores de la doctrina no son profesionales religiosos:
Todos tienen sus tareas utilitarias para ganar el pan del
sustento diario.
-En ninguna hipótesis, el espiritista saca
provecho material de su posición religiosa, sea el medium, el
expositor o dirigente.
-Su ejercicio no confiere a ninguno el
título de espiritista. Existe la mediumnidad en las varias
religiones, inclusive en el propio catolicismo.
-La parasicología tampoco tiene nada que
ver con el Espiritismo, como ciencia, podrá un día comprobar
los hechos espíritas.
-No es Espiritismo la lectura de la mano,
el acto de tirar la suerte o adivinación del futuro, la
astrología, la superstición, el fanatismo religioso, el "mal
hecho a personas". Aunque disparatadas estas cosas, ya hemos
visto a mucha gente relacionarlas con Espiritismo, por eso las
estamos citando.
-El Espiritismo en sí no es responsable por
las insanías practicadas por hombres que se dicen
espiritistas. Así como el catolicismo o el protestantismo no
pueden ser culpados por crímenes cometidos por sus creyentes,
tampoco por el hecho de un hombre decirse espírita, debemos
tenerlo como tal.
Lo que realmente caracteriza al espírita es
su constante mejoramiento en el campo moral y su continuo
trabajo en favor del prójimo.
El Espiritismo es el cristianismo revivido,
nada más. Su acción se dirige siempre para el espíritu,
(encarnado o desencarnado), con miras a su perfeccionamiento y
felicidad.
Es doctrina esencialmente cristiana, esto
es, dinámica, abierta y tolerante. No cierra la puerta a
nadie, ni para entrar ni para salir.
Coloca en la práctica la enseñanza de la
fraternidad dejada por Jesús , considerando a todos los
hombres como hermanos y a todas las religiones como clases de
una gran escuela.
Consideraciones finales
Por lo anteriormente expuesto, queda
demostrado que el Espiritismo no puede ser confundido con una
agrupación ocultista dedicada a practicas mágicas,
supersticiosas o satánicas, con las cuales equivocadamente se
le ha querido asemejar o analogar.
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*Hermanas Fox: las
hijas de aquella familia que residía en la casa donde
acontecieron los fenómenos de Hydesville, y que gracias a su
mediumnidad pudieron tener lugar estos fenómenos.
Posteriormente hicieron uso de su mediumnidad e incluso
llegaron a dar pruebas de ella ante el público. Fueron
forzadas por un periódico, gracias a una sugerente suma, a
manifestar que todos los fenómenos eran falsos, algo muy
utilizado por algunos contradictores del Espiritismo que no
dicen lo que ocurrió después. Años mas tarde muy arrepentidas
confesaron que necesitando el dinero aceptaron la oferta del
periódico de desmentir todo y manifestaron final y
definitivamente que todo era cierto.